miércoles, 20 de abril de 2011

Lugo

Huye y ve Lugo su río,
río musgo, sólido, denso,
su decurso de nube a un dedo de la cima,
oquedad de verdín.

Viscoso verdín, musgo trabado, lo ven
sus dioses de utopía, flota en su altar.
Mezcla el musgo, el verdín, la madre vertebral,
palabra antigua de prediga romana, oíd
en la niebla de amor y muerte que la muralla cubre.

Musgo blando este denso mar de albas
que cubre el denso, plúmbeo musgo de Erín,
es mi verdín tu niebla afilada.


Huye del  verdín, Lugo, de su río
corriente y remolino, en una nube,
corriente sin remanso, barrio crudo, 
vestigios y corriente, a cada paso
que me hundo en su corriente, meigas, trasgos.


Huye Lugo de un mítico verdín
de su río, al altar más utópico,
de esta densa niebla, protección.


Un hombre solitario admira el río,
la muralla, entre el cielo y su reflejo,
parado en esta senda, en otros ecos,
a cada paso otros, bajo tierra, hombres
le dicen, que le cuentan, arde lucus,
y él recoge el verdín, el musgo y altares
y flores del lejano  Castromayor ,
para las hijas del César, para el pelo,
para que cubra el seno del pasado.


De un río de verdín, perpetuo Miño,
mi sempiterno Lugo huye, denso.


Miran mis ojos al río, color Miño,
al denso color  musgo de este río,
que refleja murallas y murallas,
sus piedras son la carne sagrada, Lug,
y ese verde verdín su sangre, Lucus.
Murallas y murallas que son puerta
a la cima del mundo a mis pies,  Lugo,
a este monte sin cima, seguridad.
Lucus, Lug,  Lugo, espuma en mis días.

2 comentarios:

  1. Francisco Basallote dice: Precioso "en la niebla de amor y muerte que la muralla cubre.". Hermoso poema, distinto , aunque conserva aspectos de tu poética que aquí se dulcifican, suaves como el tacto de ese musgo histórico que evocas... Enhorabuena...! y sigue: en este poema has construido un mundo precioso, emocionante, que traspasa esa emoción. Yo he soñado con tu poema con el paisaje gallego, con el sil, con las murallas de Lugo, y sobre todo en el tiempo detenido en un paisaje dulce y melancólico....

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  2. Luis González Santamaría dijo: La atmósfera verde, espesa y vegetal no deja respirar si se posa en la cara como niebla o como pájaro o como crecida del río. Sin embargo, a pesar de las interferencias/impertenencias de la razón, el musgo teje la red de tubos que me penetran nariz ,bocas, nervios... Soy ya Lug (o lo otro) en el verdín que mancha el alma, Todo hierba.

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